EMPRESASEstudio19 de agosto de 2026

Big Four en Chile: más de un siglo acompañando la transformación de la economía

Por FinancialEconomist.clLectura: ~5 min
Big Four en Chile: más de un siglo acompañando la transformación de la economía

Cuando se habla de las Big Four —Deloitte, PwC, EY y KPMG—, normalmente se piensa en cuatro gigantes internacionales de auditoría y consultoría.

Pero su historia en Chile tiene una dimensión bastante más interesante.

Estas firmas han acompañado algunas de las principales transformaciones económicas experimentadas por el país durante el último siglo.

Su evolución permite recorrer, de cierta forma, la propia historia empresarial chilena: el Valparaíso comercial de comienzos del siglo XX, la industrialización, las reformas económicas, la expansión del mercado de capitales, la internacionalización de las grandes empresas, la adopción de IFRS, Basilea, el crecimiento de la minería moderna y, actualmente, la transformación digital y la inteligencia artificial.

Ranking Big Four Chile por tamaño aproximado

Las cifras públicamente reportadas por las propias firmas permiten dimensionar el sector:

RankingFirmaProfesionales en ChileAntigüedad aproximada
🥇 1Deloitte~2.000103 años
🥈 2PwC>1.600112 años
🥉 3EY>1.400>85 años
4KPMG~1.000>40 años

Fuente: elaboración FinancialEconomist.cl sobre información pública de las firmas.

En conjunto estamos hablando de aproximadamente 6.000 profesionales, sin considerar las diferencias de fecha entre las cifras publicadas.

No se trata, por tanto, de una industria pequeña dentro del mercado laboral profesional chileno.

1914: todo comenzó en Valparaíso

La historia moderna de las grandes firmas internacionales de servicios profesionales en Chile puede remontarse a 1914.

Ese año, Price Waterhouse —antecesora de PwC— escogió Valparaíso para instalar su segunda oficina en Sudamérica.

La elección tenía sentido.

Valparaíso era uno de los grandes centros comerciales del Pacífico sudamericano y concentraba una importante actividad vinculada al comercio internacional, compañías extranjeras, materias primas y servicios financieros.

PwC abriría posteriormente su oficina en Santiago y entre 1924 y 1936 ya desarrollaba decenas de auditorías recurrentes a lo largo del país.

1923: llega Deloitte

Nueve años después ocurrió algo parecido.

En 1923 Deloitte abrió su primera oficina chilena también en Valparaíso.

Santiago llegaría después: la firma inauguró su oficina capitalina en 1932.

La coincidencia resulta reveladora.

Dos de las mayores firmas profesionales del mundo comenzaron sus operaciones chilenas no en Santiago, sino en Valparaíso.

La geografía de las Big Four reflejaba la geografía económica del Chile de comienzos del siglo XX.

De Valparaíso a Santiago

Durante las décadas siguientes el centro económico y financiero del país se desplazó progresivamente hacia Santiago.

Las grandes firmas hicieron exactamente lo mismo.

Y su negocio también comenzó a cambiar.

Inicialmente el corazón estaba fundamentalmente en: contabilidad → auditoría → certificación de información financiera.

Pero la creciente complejidad empresarial chilena comenzó a exigir mucho más.

Deloitte, por ejemplo, creó formalmente su área tributaria en Chile en 1974 y su área de consultoría en 1976.

Aquello anticipaba una transformación que terminaría afectando a toda la industria.

Las auditoras estaban comenzando a convertirse en firmas multidisciplinarias de servicios profesionales.

Los años 80: crisis y transformación económica

La crisis económica de 1982 fue también un momento particularmente complejo para estas organizaciones.

PwC ha relatado cómo la quiebra de numerosas compañías significó pérdida de clientes y una contracción importante de la demanda por consultoría.

Pero posteriormente comenzó una etapa completamente diferente.

La apertura económica, el desarrollo del mercado de capitales y la creciente inversión extranjera ampliaron enormemente el espacio para los servicios profesionales.

Las Big Four encontraron un mercado crecientemente sofisticado.

Los años 90: Chile sale al mundo

Probablemente una de las décadas decisivas para la industria fue la de 1990.

Las grandes empresas chilenas comenzaron a internacionalizarse.

Llegaron: emisiones internacionales de deuda, ADR, inversión extranjera, privatizaciones, fusiones y adquisiciones y expansión regional de compañías chilenas.

Las firmas profesionales se transformaron en intermediarios esenciales entre las empresas locales y los mercados internacionales.

PwC recuerda, por ejemplo, haber participado activamente en procesos relacionados con emisiones de deuda externa y empresas chilenas que comenzaron a cotizar en Estados Unidos.

La auditoría seguía siendo fundamental.

Pero ya no era suficiente.

2000-2010: IFRS, Basilea y sofisticación financiera

El siguiente gran salto vino desde la regulación.

Chile comenzó a incorporar estándares internacionales cada vez más sofisticados.

La adopción de IFRS transformó profundamente la contabilidad corporativa.

En paralelo, la banca avanzó hacia estándares internacionales de gestión de riesgos y capital vinculados a Basilea.

A ello se sumaron nuevas exigencias en: gobierno corporativo, gestión de riesgos, tributación internacional, precios de transferencia, valorizaciones, derivados, fusiones y adquisiciones y compliance.

Las Big Four encontraron entonces un enorme espacio alrededor de las grandes compañías, bancos, aseguradoras, AFP, empresas mineras y grupos empresariales.

2010-2020: las auditoras dejan de ser auditoras

Aquí ocurre probablemente la transformación más importante.

Las cuatro firmas comienzan a competir en prácticamente toda la cadena de decisiones empresariales.

El modelo pasa desde Audit + Tax hacia Audit + Tax + Deals + Risk + Technology + Strategy + Data + Cybersecurity + Sustainability.

En Chile esto ha sido particularmente visible.

Deloitte desarrolló una plataforma de aproximadamente 2.000 profesionales y más de 60 socios, con presencia territorial y servicios que incluyen auditoría, riesgo, legal y tributario, outsourcing, consultoría y asesoría financiera.

PwC superó los 1.600 colaboradores y opera actualmente cuatro oficinas en Chile.

EY supera los 1.400 profesionales y ha desarrollado una organización de más de 80 socios.

KPMG cuenta con más de 40 socios y cerca de 1.000 profesionales.

Una industria de aproximadamente 6.000 profesionales

La dimensión conjunta resulta notable.

FirmaProfesionales en Chile
Deloitte~2.000
PwC>1.600
EY>1.400
KPMG~1.000

Esto transforma a las Big Four en una auténtica escuela de formación del talento empresarial chileno.

Miles de auditores, economistas, ingenieros, abogados, contadores, especialistas tributarios, informáticos y expertos financieros han pasado por estas organizaciones.

Posteriormente muchos de ellos terminan ocupando posiciones ejecutivas en bancos, mineras, retailers, compañías industriales, organismos públicos y directorios.

Ranking FinancialEconomist.cl: Big Four Chile 2026

Si en lugar de observar solamente tamaño evaluamos escala, trayectoria, posicionamiento corporativo, auditoría, consultoría, servicios financieros, minería, deals, tecnología y risk, nuestra evaluación editorial indicativa sería:

🥇 Deloitte — 94/100. Fortalezas: escala, consulting, tecnología, risk y cobertura sectorial. Es actualmente la mayor de las cuatro por número de profesionales reportados públicamente en Chile.

🥈 PwC — 92/100. Fortalezas: trayectoria, grandes empresas, auditoría, servicios financieros, risk, deals, estrategia y minería. Tiene además una característica histórica excepcional: 112 años de presencia ininterrumpida en Chile.

🥉 EY — 89/100. Fortalezas: minería, energía, tax, transactions, consulting y estrategia. Con más de 1.400 profesionales y más de 80 socios según información publicada por la propia firma, posee suficiente escala para disputar posiciones de liderazgo en numerosos segmentos.

4. KPMG — 81/100. Fortalezas: auditoría, tax & legal, advisory y servicios financieros. Sus aproximadamente 1.000 profesionales y más de 40 socios la mantienen como una organización muy relevante, aunque con una escala menor que sus tres principales competidores.

Ranking editorial indicativo FinancialEconomist.cl; no corresponde a información oficial de participación de mercado.

¿Quién lidera realmente en Chile?

La respuesta depende de qué se mida.

Por tamaño: Deloitte. Por antigüedad: PwC. Por escala combinada de auditoría y consultoría: Deloitte y PwC aparecen particularmente fuertes. En minería y energía: EY, PwC y Deloitte mantienen posiciones relevantes. En servicios financieros y riesgo: PwC y Deloitte tienen plataformas importantes, con EY y KPMG también presentes. En estrategia: las fronteras se han ampliado mediante plataformas como Strategy& de PwC y EY-Parthenon.

Por eso probablemente sea incorrecto afirmar que existe una única Big Four dominante en todos los segmentos.

Existe más bien una competencia por diferentes espacios del mercado.

Chile ha sido un mercado extraordinariamente fértil para las Big Four

Hay una explicación estructural.

Chile combina características particularmente atractivas para este tipo de firmas: un mercado de capitales relativamente desarrollado; un sistema bancario sofisticado; una industria minera de escala mundial; grandes grupos empresariales; importante inversión extranjera; compañías chilenas internacionalizadas; y un marco regulatorio relativamente sofisticado para América Latina.

Eso genera demanda permanente por auditoría, impuestos, regulación, valorizaciones, transacciones, tecnología y gestión de riesgos.

La próxima frontera: inteligencia artificial

Ahora comienza una nueva etapa.

PwC Chile inauguró ya en 2018 un Centro de Inteligencia Artificial y Analítica Aplicada, concebido para desarrollar soluciones tanto para clientes locales como regionales.

La señal era temprana.

El negocio profesional está pasando desde un modelo intensivo principalmente en horas humanas hacia otro donde convivirán: capital humano + conocimiento sectorial + datos + propiedad intelectual + inteligencia artificial.

Y esto puede transformar profundamente el modelo económico de las Big Four.

Muchas tareas tradicionalmente realizadas por analistas jóvenes —revisión documental, conciliaciones, búsqueda de información, análisis de contratos, programación, preparación de presentaciones o análisis financiero básico— pueden ser crecientemente automatizadas.

El valor profesional se desplazará hacia tareas de mayor complejidad: criterio, especialización, regulación, estrategia, interpretación y confianza.

De auditores de Chile a asesores de su transformación

Quizás esa sea la mejor manera de entender la historia.

1914: contabilidad y auditoría. 1950: grandes empresas. 1980: transformación económica. 1990: mercado de capitales e internacionalización. 2000: IFRS, regulación y Basilea. 2010: risk, deals y transformación digital. 2020: data, cybersecurity y ESG. 2026: inteligencia artificial.

Más de cien años después de que Price Waterhouse abriera aquella oficina en Valparaíso, las Big Four siguen presentes.

Pero el producto que venden ha cambiado radicalmente.

La pregunta para la próxima década ya no será solamente quién audita a las mayores empresas chilenas.

Será quién logra transformarse en el principal asesor de una economía que deberá simultáneamente aumentar su productividad, digitalizarse, financiar grandes inversiones, desarrollar nuevos sectores y adoptar inteligencia artificial.

Y esa competencia recién comienza.

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