Durante las últimas tres décadas, Perú ha construido uno de los casos de soft power más interesantes de América Latina. No lo hizo únicamente a través del crecimiento económico, el turismo o sus exportaciones tradicionales. Lo hizo también desde la mesa.
Ceviche, tiradito, causa, lomo saltado, ají de gallina, anticuchos, cocina nikkei y pisco sour se transformaron progresivamente en productos reconocibles fuera de las fronteras peruanas. Y pocos mercados reflejan mejor esa expansión que Chile.
Lo que comenzó principalmente como una oferta gastronómica vinculada a la inmigración peruana terminó convirtiéndose en una verdadera industria. Santiago posee actualmente restaurantes peruanos desde formatos populares hasta establecimientos de alta gastronomía, y platos que hace treinta años podían considerarse exóticos hoy forman parte habitual de la oferta gastronómica chilena.
El fenómeno ocurre además mientras Perú alcanza una posición excepcional dentro de la gastronomía mundial. En los TasteAtlas Awards 2025/26, la cocina peruana aparece como la tercera mejor evaluada del planeta, con una puntuación de 4,54, sólo detrás de Italia y Grecia y por encima de Portugal y España. Es además la cocina latinoamericana mejor posicionada. (TasteAtlas)
Ranking mundial de gastronomías 2025/26
| Ranking | País | Puntuación TasteAtlas |
|---|---|---|
| 🥇 1 | Italia | 4,64 |
| 🥈 2 | Grecia | 4,60 |
| 🥉 3 | Perú | 4,54 |
| 4 | Portugal | 4,53 |
| 5 | España | 4,53 |
Fuente: TasteAtlas Awards 2025/26.
La posición es significativa. Perú ya no compite únicamente por ser la principal cocina latinoamericana. Compite directamente con las grandes potencias gastronómicas del Mediterráneo y Europa.
La internacionalización de la cocina peruana
La expansión internacional siguió una fórmula que pocas economías latinoamericanas han logrado replicar con semejante éxito: migración, emprendimiento, chefs reconocidos, marcas internacionales y construcción deliberada de una identidad gastronómica nacional.
Restaurantes y conceptos asociados a Gastón Acurio, Rafael Osterling y otros exponentes ayudaron a convertir platos tradicionales en productos gastronómicos exportables. Posteriormente, conceptos como la cocina nikkei aumentaron todavía más el potencial premium de la industria.
Los Premios Somos ofrecen una interesante aproximación a esta internacionalización. Su edición 2025 creó categorías específicas para restaurantes peruanos en Estados Unidos, España, Chile y Argentina, cuatro mercados que pueden considerarse actualmente entre las vitrinas internacionales más visibles de esta gastronomía. (El Comercio Perú)
Ranking FinancialEconomist.cl: principales vitrinas internacionales de la gastronomía peruana
1. Estados Unidos — escala y sofisticación. Estados Unidos probablemente representa el mercado con mayor potencial económico para la gastronomía peruana fuera de Perú. Miami, Nueva York, Washington y otras ciudades combinan una importante población latinoamericana con consumidores de alto poder adquisitivo y una industria gastronómica enormemente competitiva.
Entre los establecimientos reconocidos por los Premios Somos aparecen Causa en Washington D.C., Maty’s y CVI.CHE 105 en Miami, Llama Inn y Mission Ceviche en Nueva York y propuestas en Nueva Jersey y Orlando. (El Comercio Perú)
Es probablemente el mercado donde la gastronomía peruana tiene mayor posibilidad de convertirse en una categoría internacional comparable, en escala, con otras cocinas étnicas ampliamente globalizadas.
2. Chile — penetración cultural. Chile presenta posiblemente uno de los casos más profundos de adopción de la gastronomía peruana.
La cercanía geográfica, la inmigración, la similitud de determinados productos y el elevado consumo de pescados y mariscos facilitaron su expansión. Pero el verdadero éxito ocurrió cuando el consumidor dejó de ser predominantemente peruano.
Hoy Santiago cuenta con una oferta que atraviesa prácticamente todos los segmentos de precios. Los Premios Somos 2025 incluyeron diez exponentes en Chile, entre ellos La Mar Santiago, Osaka Santiago, Tanta, DonDoh, Pescados Capitales y Karai. (El Comercio Perú)
Más importante todavía: ceviches, tiraditos, causas, leche de tigre, ají amarillo y preparaciones nikkei aparecen hoy incluso en cartas de establecimientos que no necesariamente se definen como restaurantes peruanos.
Chile representa así algo particularmente valioso para Perú: un mercado donde su gastronomía comenzó a integrarse en la cultura gastronómica local.
3. España — puerta de entrada europea. Madrid y Barcelona están transformándose en vitrinas importantes de la cocina peruana en Europa.
La apertura de La Mar Madrid en 2025, en un establecimiento de aproximadamente 700 m² y capacidad para 140 personas, constituye una señal del grado de sofisticación alcanzado. A ello se suman restaurantes como Llama Inn, Maymanta, Oroya, Quispe, Yakumanka y Pueblo Libre Taberna. (El Comercio Perú)
España tiene además una ventaja estratégica: idioma, vínculos históricos, turismo internacional y una de las culturas gastronómicas más desarrolladas del planeta. Consolidarse allí aumenta considerablemente la exposición europea de la marca Perú.
4. Argentina — integración regional. Buenos Aires constituye otro mercado natural. La capital argentina posee una extraordinaria tradición gastronómica y una elevada concentración de restaurantes.
La oferta peruana incluye desde La Mar y Osaka hasta Tanta, Barra Chalaca, Tigre Morado, La Causa Nikkei y otros conceptos. En 2025, La Mar Buenos Aires fue reconocida como ganadora de la categoría peruana en Argentina de los Premios Somos. (El Comercio Perú)
Argentina representa así otra demostración de que la cocina peruana consiguió instalarse en mercados latinoamericanos que ya poseían identidades gastronómicas propias muy fuertes.
El curioso dominio de La Mar
Existe un dato particularmente simbólico.
En los Premios Somos 2025, La Mar ganó simultáneamente las cuatro categorías internacionales consideradas:
| País | Ganador 2025 |
|---|---|
| Estados Unidos | La Mar Miami |
| Chile | La Mar Santiago |
| España | La Mar Madrid |
| Argentina | La Mar Buenos Aires |
Fuente: El Comercio Perú.
La historia de La Mar permite entender una característica fundamental del modelo peruano: la creación de marcas gastronómicas exportables.
No se trata simplemente de vender comida peruana en otro país. Se exportan conceptos, experiencia, diseño, técnicas culinarias, chefs, ingredientes y una determinada narrativa sobre Perú.
Chile: probablemente el laboratorio más exitoso
Dentro de este proceso, Chile merece una atención particular.
La Mar abrió en Santiago en 2014 y posteriormente incorporó productos locales como piures, picorocos y papas nativas a parte de su propuesta. (El Comercio Perú)
Esa adaptación representa perfectamente la segunda etapa de internacionalización de una gastronomía.
Primero se exporta la receta. Después se exporta el restaurante. Finalmente, la cocina comienza a fusionarse con los productos y hábitos del mercado receptor.
Es precisamente lo que está ocurriendo en Chile.
El ceviche dejó de pertenecer exclusivamente al restaurante peruano. El tiradito se incorporó a cartas chilenas. El ají amarillo entró en cocinas profesionales. La cocina nikkei se transformó en una categoría propia.
Cuando eso sucede, una gastronomía extranjera deja de ser simplemente una importación cultural y comienza a formar parte del ecosistema gastronómico local.
Una industria de soft power
Perú consiguió transformar su cocina en algo mucho mayor que un conjunto de restaurantes. Creó una marca-país exportable.
Cada restaurante peruano en Santiago, Madrid, Miami o Buenos Aires funciona también como una pequeña plataforma de promoción del país. Genera demanda por ingredientes peruanos, bebidas, turismo, productos agrícolas, chefs y experiencias relacionadas con Perú.
Existe por tanto un efecto multiplicador difícil de medir exclusivamente a través de la facturación de los restaurantes.
Un consumidor que descubre el ceviche puede posteriormente consumir pisco, comprar productos peruanos, interesarse por Machu Picchu, visitar Lima o explorar otras dimensiones de la cultura peruana.
Es economía, turismo y diplomacia cultural funcionando simultáneamente.
Chile y Perú: cuando la competencia termina en integración
Las relaciones económicas entre Chile y Perú suelen analizarse desde la inversión, minería, comercio o servicios financieros. Sin embargo, uno de los intercambios económicos y culturales más exitosos de las últimas décadas probablemente ocurrió silenciosamente en miles de mesas.
Perú aportó recetas, técnicas, ingredientes y una extraordinaria cultura culinaria.
Chile aportó consumidores, productos del Pacífico, capital, infraestructura gastronómica y uno de los mercados de mayores ingresos per cápita de América Latina.
El resultado es una integración difícil de encontrar en las estadísticas tradicionales.
Si Perú consiguió convertir su gastronomía en una de sus exportaciones culturales más exitosas, Chile probablemente se transformó en uno de sus mejores laboratorios internacionales.
Y quizás allí está la lección económica más interesante: los países no exportan solamente cobre, frutas, manufacturas o servicios. También pueden exportar cultura.
Perú lo entendió antes que muchos. Y convirtió un plato de ceviche en una verdadera industria global.



